


Estamos muy contentos y satisfechos de poder sacar a la luz nuestro libro «Una avispa dentro del casco. Tratando de no estrellarnos ante enfermedades neurológicas». Ha sido un proceso lento y elaborado. Siempre es difícil poder coordinar los tiempos disponibles de las personas que hemos participado y la no urgencia del proyecto ha hecho que en muchas ocasiones le diéramos prioridad a otros asuntos, igual de importantes pero más urgentes.
Para que todo continuara y siempre encontráramos un hueco para ir madurando el libro, ha sido necesario que alguien sirviera de nexo de unión y motivación en todo el proyecto y en esta ocasión Carmen ha ejercido ese papel. Ha sido nuestro «pegamento».
La visitas de Andrés los jueves para pasear con ella, han servido para reforzar nuestros lazos de amistad. Siempre con muchas cosas que contar. Antes y después de esos paseos, nuestras conversaciones se fueron haciendo cada vez más extensas. Ella ha sido testigo imperturbable de todas nuestras elucubraciones dialécticas.
Aunque ya rondaba por nuestras cabezas, la propuesta de Esther terminó por darnos el último impulso para convertir esas conversaciones en libro.
Valoro mucho a las personas que son capaces de ejercer de «pegamento» en cualquier proyecto, ya sea deportivo o laboral. Tanto en mi trayectoria como jugador profesional de baloncesto como en la laboral, he tenido la oportunidad de conocer a unas cuantos personas con esas características.
Tienen una visión global del proyecto, saben perfectamente cuál es su papel dentro del grupo y lo ejercen en cada momento. No les importa sacrificar su brillo personal a favor del beneficio colectivo. Todos los componentes del grupo tienen un alto concepto de esa persona. No es necesario que sean los más brillantes ni los más destacados, ni tampoco las carencias técnicas que puedan tener, cuando es necesario siempre dan la talla.
Por lo general, destaca más su labor en los momentos difíciles. Son impasibles ante el desánimo y siempre predican con el ejemplo. Aunque desde fuera cueste entenderlo, los entrenadores y jefes siempre les quieren tener a su lado.
En esta ocasión, y con sus particulares circunstancias, Carmen ha ejercido ese importante papel. Ver su cara mientras hablábamos y le íbamos dando forma al proyecto, ha sido siempre una gran motivación. Sin palabras también se puede ayudar.
Nos ha servido de «pegamento» y eso ha hecho posible que lo que era un proyecto se convirtiera en una realidad en formato de libro.
Dos circunstancias completamente diferentes, un diagnóstico de la noche a la mañana en forma de tumor cerebral y otro lento y de largo recorrido como es la enfermedad de Huntington, los hemos expuesto con el corazón, tratando de emplear un lenguaje coloquial para que todas las personas que lo lean puedan entender lo que significa convivir en estas circunstancias y tratando de asumir los retos que supone cada una de nuestras circunstancias. De eso trata el libro, de no estrellarnos ante enfermedades neurológicas, pero de seguir por la carretera con sus curvas pertinentes. Dar visibilidad y que se puedan comprender cómo se pueden tratar de vivirlas un poco mejor.
Con el paso del tiempo y con la experiencia, vas dejando a un lado el egoísmo personal para dar paso a un egoísmo más global que produce una mayor satisfacción. La suma de las partes siempre beneficia al colectivo y se consigue llegar a sitios que cada parte por su cuenta le sería mucho más difícil conseguir.
¿Conoces a personas «pegamento» que quieras que estén en tu equipo?
Si quieres comprar el libro lo puedes hacer aquí, además ayudas a nuestras respectivas asociaciones ya que los beneficios del libro van destinados a las mismas.