Cuidador o cuidadora

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dependencia

Pues claramente cuidadora. Si nos fijamos en las estadísticas, hay 15 veces más cuidadoras que cuidadores que se dedican a cuidar a menores, personas dependientes o mayores.

En Europa 7,7 millones de mujeres en edad laboral frente a medio millón de hombres. Son las mujeres las que dejan sus carreras profesionales con gran diferencia sobre los hombres.

En España la desproporción es aún mayor: 554.000 mujeres y 28.000 hombres, es decir,  un hombre por cada 20 mujeres.

Es cierto que cada situación es un mundo, pero las estadísticas son contundentes.

Esto afecta también a la brecha salarial y lo que cobrarán esas personas por su jubilación al dejar de cotizar o cotizar menos durante los últimos años de la vida laboral.

Cuando tienes a tu cargo a una persona, hay que tomar una serie de decisiones, y estas van a afectar claramente a la economía de un hogar. Con lo cual no hay ninguna decisión buena, sino que se trata de encontrar la menos mala posible.

¿Va a estar en casa, lo va a cuidar una persona ajena a la familia, con qué ayudas cuento, va a estar en un lugar atendido/a?

Estas decisiones también tienen sus fases. Es posible que al principio se pueda hacer de una manera, y con el tiempo y la evolución de la enfermedad, haya que hacerlo de otra.

En mi caso, tuve que renunciar a parte de mi jornada laboral para poder conciliar el trabajo con mi situación actual.

En muchos casos, es algo verdaderamente difícil esa conciliación y supone un grave problema. Personas que trabajan los fines de semana, turnos alternativos, exigencias laborales, extensión de la jornada…  y ahí es dónde de verdad se necesitan las ayudas. A los políticos y a muchos empresarios se les llena la boca cuando se habla de dependencia y de conciliación, pero después hay que llevarlo a la práctica, y eso es mucho más complejo y complicado.

Se trata de confeccionar un puzzle con diferentes piezas, pero teniendo en cuenta que algunas de estas piezas pueden no encajar bien, que no encontremos piezas o incluso que aparezcan piezas que habíamos perdido.

La primera decisión es saber quién se va hacer cargo de la persona dependiente y cómo lo vamos a llevar a la práctica.

Después, hay que pensar cómo afecta económicamente esa decisión al global de la familia.

Tu puedes querer contratar a una persona para que cuide a la persona dependiente, pero económicamente no te lo puedes permitir. Puedes querer cuidar a esa persona en casa, pero para ello tienes que dejar de trabajar con la consecuente merma de los ingresos familiares. O verte en la situación de tener que llevar a una residencia a esa persona, pero no disponer de los medios económicos ni contar con ayudas.

La solicitud de las prestaciones de la Ley de Dependencia es un trámite engorroso y largo.  Se han reducido las partidas presupuestarias y la gestión es lenta. Nosotros tardamos 2 años en poder disponer de las primeras ayudas.

Si se trata de una pareja, hay que tomar la decisión de quién cuida o cómo se turnan para hacerlo, en función  del vínculo familiar (pareja, hijo/a, personas mayores) y de la remuneración de cada uno, así como de las posibilidades de pedir una reducción de jornada, excedencia o valorar cómo afecta a cada uno en su carrera profesional.

Vistas las estadísticas, está claro que  mayoritariamente es la mujer, por voluntad propia o por obligación, la que asume hacerse cargo de la persona dependiente.

Mil y una variables posibles que seguro que ninguna es la perfecta, pero que hay que optar por la más adecuada dentro de las circunstancias de cada momento.

En nuestro caso, como cabeza de familia, siempre he tenido claro que soy yo el que debe asumir esa responsabilidad. La asumo con agrado y plenamente convencido. Aunque mis dos hijos nunca han estado exentos de esas responsabilidades y asumen su parte con naturalidad. Nosotros también hemos vivido en ese aspecto una evolución y hoy por hoy me siento afortunado.

Aparte de las personas que nos ayudan, el resto del tiempo lo tenemos repartido. No de una manera proporcional pero si de una manera lógica y  consecuente. Una tarde a la semana mis hijos son los responsables de estar en casa. Eso me permite tener dos tardes  a la semana en días laborables para compaginar trabajo, hacer deporte y tener vida  social.

Con la incorporación al mercado laboral de mis hijos, la situación va cambiando poco a poco. Si los tres estuviéramos trabajando a la vez, será necesario la contratación de una persona para estar en casa.

El orden de prioridades que utilizamos para la disponibilidad de cada unos es: trabajo, estudios y ocio. Siempre tiene que haber alguna persona responsable de estar con Carmen. En caso de circunstancias similares por parte de mis hijos, ellos deben llegar a un acuerdo. Si no lo hacen, es mi criterio el que prevalece.

Si tenemos  algún compromiso en fin de semana, o algo ineludible por parte de algún miembro de la familia, tenemos un banco de favores: cada uno  va acumulando en el debe y en el haber y tratamos de equilibrarlo de la mejor manera posible para que no haya saldos positivos ni negativos, aunque casi siempre surge alguna controversia por el tipo de interés del préstamo aplicado a cada operación.

¿Y tú?  ¿Cómo consigues organizarte? Puedes utilizar los comentarios del blog para que sea de utilidad para todos.

«Ya no persigo sueños rotos, los he cosido con el hilo de tus ojos y te he cantado al son de acordes aún no inventados». Los Secretos.

8 Comentarios

  1. M.... dice:

    Recuerdo a mi madre siempre enferma. De menos a más, y después muchísimo más. Yo ahora tengo 35 años, y hace 3 que mi madre ya no está. Llevamos viviendo con esto toda mi vida. Es que no la recuerdo de otra manera… La enfermedad …. Eramos 5 en casa. A mi todo esto me pilló de joven, sin entender nada porque tampoco nadie me lo explicó. Al final todos poníamos un poco de nuestra parte. Por suerte mi padre podía permitirse contratar a alguien que nos ayudara a cuidar a mi madre y viviera con nosotros. Yo he trabajado desde joven, y he podido «hacer lo que quisiera», pero siempre con un orden y calendario de a quien le toca estar en casa. Ha sido muy difícil u muchas noches sin dormir, muchos años … Y mucho sacrificio….y no, no hay ayuda social…. Solo tener la suerte o no …de tener algo más o algo menos de dinero….

    • Muchas gracias por contar tu experiencia. Es una situación dura y difícil y situaciones muy personales en función de las circunstancias de cada uno. Aumentar las partidas en investigación y ayudas en dependencia es fundamental para poder afrontar con garantías estas situaciones. Un saludo cordial.

  2. J.Victor Fdez. Colomé dice:

    Durante más de 8 años, no me separe de mi esposa un solo día y solo una noche no pude estar a su lado, no me dejaron en el hospital, a partir del quinto año, necesite una cuidadora auxiliar, pues ya no podía acompañarme siempre y no podia dejarla sola, para poder hacer compras o tramites. Nuestras circunstancias laborales me permitieron dejar mi trabajo y subsistir economicamente, gracias tambien a la venta de nuestro piso y pasar a vivir de alquiler. Con diferencia, su cuidado, es lo que ha dado más sentido a mi vida. Llevo muy mal su ausencia, hace más de dos años, pero si no llego a ser su cuidador, mi estado aún sería mucho peor.

  3. Susana Otero Hidalgo dice:

    Hola de nuevo Javier,
    entiendo todo lo que dices perfectamente, sé de lo que hablas, la única manera que hay es organización, ganas y mucho amorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

  4. Carmen dice:

    Javier son muy pocas las personas dependientes que pueden tener a tres familiares y otras personas que cuiden de ellas, habrá casos que los hijos sean pequeños, que sólo entre un sueldo en casa y como alguna vez hemos comentado, no se como lo pueden sobrellevar, Carmen es muy afortunada en ese sentido, está muy bien atendida y dentro de lo duro de la enfermedad, tiene muy buena calidad de vida gracias a ti!!

    • Ana Cecilia mc. Dowell Tello dice:

      Hola Javier !!! Para mí ha sido muy difícil hace 3 años que mi esposo fue diagnosticado también tengo dos hijos en ese entonces los 2 menores de edad ahora mi hijo tiene 14 y mi hija 19 no recibo ayuda para atenderlo ni Economica de parte de más familiares ni de ninguna institución, incluso en ocasiones que ha estado internado solo yo lo he cuidado, en mi caso es triste ver que solos estamos.

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